sábado, 13 de octubre de 2012

Los sabores fugitivos






“Esperad…, el sabor…y ya se escapa”

Rainer María Rlke

El gusto es uno de los sentidos, junto con el olfato,  más misteriosos  y lo es por  su fugacidad y por la espera que necesitamos para disfrutarlo; debemos esperar para que llegue el sabor. Por eso, también podríamos describirlo como pasajero, transitorio, puesto que sería insoportable si lo sintiéramos siempre.

Todo esto aparece, junto a los demás sentidos, en una de las más maravillosas obras de arte que nos ha dejado la Edad Media: el conjunto tapices conocidos como La dama y el unicornio (La dame à la licorne). Me refiero a seis tapices que se encuentra en el Museo Cluny o de le Edad Media en París, muy cerca de La Sorbona. Al parecer su origen es flamenco, están datados en el siglo XV y hechos con hilos de lana y seda. Cada uno de ellos representa un sentido: el gusto, el olfato, el tacto, el oído, la vista y el último tapiz llamado À mon seul desir.

Todos estos tapices son misteriosos, todos son enigmáticos, hoy nos concentramos en el gusto. En este la dama está flanqueada  por el león y el unicornio, mira al periquito que tiene en su mano izquierda mientras que toma un dulce (“friandise”, golosina en francés) que le ofrece su sirvienta de un recipiente lleno. Le acompañan también un perro y un mono. El paisaje está lleno de otros animales: otro unicornio pequeño, conejos… El entorno llama la atención por su suntuosidad y sofisticación,  está recargado de flores y animales; sobresale con una fuerza especial la dama, que con sus gestos delicados y sugerentes parece estar flotando.

Esta imagen nos hace  sentir la intensidad de un sabor, la fugacidad con que nos conquista y nos incita a disfrutar del momento. Muchas veces la ansiedad, los momentos de desesperación y el estrés no nos hacen pararnos a pensar y a degustar un pequeño bocado. Bien merece la pena preparar con esmero estas golosinas de tomate, porque el momento de placer que nos proporcionarán quedará grabado en nuestros sentidos con una fuerza que otro día nos sorprenderá y despertará en nosotros recuerdos… como sabía Proust.

Pero no nos engañemos: los sentidos no lo son todo y À mon seul desir parece avisarnos de ello porque como leimos en El Principito:  “On ne voit bien qu’avec le coeur. L’essentiel est invisible pour les yeux”. (“No se ve bien más que con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos).


18 comentarios:

mc dijo...

No puedo saborearlo, pero el sentido de la vista hace que se me active el del gusto. Me gusta la receta y me encantan las fotos.
Besotes!

Ana y Blanca dijo...

Qué bonito quedó!!
http://juegodesabores.blogspot.com.es/

Aurélie dijo...

Un post fantástico, Linda...
Fotos preciosas, tapices espectaculares, receta sencilla y refinada, colores perfectos y texto inmejorable!
Además, el tomate es para mí ideal para esta temática, por su color a juego con el tapiz, su ambigüedad entre fruta y verdura, dulce y ácido, por su olor tan azucarado y su textura carnosa y que explota en la boca, liberando su jugo... Le va de maravilla al tema de hoy.
Y el Principito, ya, es la guinda... :-)
Besos,
Aurélie

Mi toque en la cocina dijo...

Una receta a juego con una obra de arte. Una receta impactante acompañada con unas imágenes de ensueño.
Un besito desde Las Palmas.

Chef Aprendiz dijo...

¡Qué receta más original! Una mezccla perfecta. El contraste debe quedar fabuloso en la boca. Las fotografías son maravillosas, como siempre.

fresaypimienta dijo...

Ohhhh que monada !!!!! me han encantado las fotografías de estos tomatitos dulces , estoy deseando probarlos porque realmente son una idea estupenda ! un besito

Mayte dijo...

El rojo es pura poesía, atrayente es un mírame y devorame que lentamente invita a todos los sentidos a probar, no deja indiferente tu receta, tus artícutlos ya lo sabes...me fascinan.

Besos.

Caty dijo...

Es deliciosamente perfecto para momentos de lujuria, preciosas fotos y el contraste de los sabores me los imagino muy ricos.
Besos

Másdelomismo dijo...

Eso lo hicimos en casa unas navidades.... pero creo recordar que iban rellenos con algo de vodka.... los recuerdo como algo rico y sorprendente... sí

Miss Migas dijo...

Linda, siempre consigues embaucarme. Tanto con tus fotos como con tus palabras, qué tapices preciosos.
Me ha sorprendido muchísimo lo del caramelo abrazando al tomate, tengo que probarlo sin duda alguna.
Besos

Gourmenderies dijo...

Tus entradas son PURO ARTE!

antonia dijo...

Ahhh!! qué cosa tan buena y tan vistosa!! es una idea genial!

Coses de Llàbiro dijo...

Las fotos preciosas y los tomates riquísimos.
Besos.

Peter dijo...

Una idea estupenda, y tienen que estar riquísimos.

Peter dijo...

Una idea estupenda, y tienen que estar riquísimos.

margot dijo...

Ohhhhh maravillosa fotos, para unos deliciosos cherry.
Mil besos

inma martinez dijo...

ACABO DE CONOCER TU BLOG Y ME HA ENCANTADO.UNAS FOTOS ESTUPENDAS.BSS

Mónica López dijo...

Qué vicio de tomates!!
Feliz fin de semana!

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