Wild Nothing es
un grupo indie americano, de Virgina formado por Jack Tatum desde 2009, año en que formó la banda junto con Nathan Goodman, Jeff
Haley, Kevin Knight y Jeremiah Johnson. Tienen varios discos publicados, uno
muy reciente llamado Empty Estate y otros igualmente geniales: Golden Haze, Gemini y
Nocturne.
La música de Wild Nothing es una brisa
nostálgica que nos acerca a los ochenta con sus sonidos eléctricos y nos llena
de recuerdos: cielos de la infancia, juegos
en las tardes interminables, las carreras por el parque y la sed insaciable. La canción de hoy, Cloudbusting
(rompenubes), es una versión de Kate Bush, el tema que los hizo subir como la
espuma, el tema que consiguió llamar la atención de, entre otros, Pitchfork, el
portal de Chicago especializado en crítica de música,que posteriormente le
daría el premio “Best New Music”. Toda la música de este grupo tiene un sonido
especial, reconocible, temas como Chinatown, Nocturne o Shadow son magníficas.
Su música tiene una cadencia elegante y rítmica de la que uno no se cansa,
estas carcterísticas acercan Wild
Nothing a otros grupos como Beach House.
Cloudbusting recrea una íntima historia de
un padre y su hijo: Wilhelm Reich, un psiquiatra que cuenta a Peter, su hijo,
su vida desde la madurez. Describe cómo pasaban el tiempo con ese maravilloso
artefacto, “rompenubes”, que provocaba
una lluvia artificial; por eso, “me despierto llorando, estás haciendo lluvia, y mi sueño y tú os escapáis”. La canción habla del sentido de pérdida que
rodea a Peter cuando Wilhelm es arrestado: “ eras el brillo en la oscuridad; por
eso cada vez que llueve estás en mi
cabeza”. Así este cielo plomizo me devuelve a ti. Por eso la pesantez del gris
me aplasta en esta época del año. Se acercan los días “rompenubes” y llueve y
tú estás aquí en mi cabeza pero sé “ que algo bueno va a suceder y no sé cuándo,
pero incluso podría hacer que sucediera” también porque estás aquí, en mi
cabeza. ¿Qué podría suceder? No lo sé, ni siquiera sé cuando, pero algo bueno
pasará porque estás conmigo, en mi memoria.
Una canción triste pero alegre; unos
recuerdos melancólicos pero gozosos. Como este queso cubierto de ceniza, las
apariencias engañan y nunca alcanzamos la verdad absoluta y definitiva. Hay
días que nos sentimos apáticos, sin ganas de nada, tampoco de cocinar,
desganados, pero la vida puede ser maravillosa y siempre estamos a tiempo de comenzar
de nuevo, algo de lo que hablamos hace muy poco, podemos renacer de nuestras
propias cenizas, de nuestros propios recuerdos. Algo bueno va a pasar: tiene
que sucedernos algo bueno. Como en este queso en el que la ceniza gris encierra
la fuerza del sabor, también nosotros encerrados en nuestra grisura, debemos
romperla porque tenemos mucha vida dentro. Que el alimento nos dé fuerzas y la
música energía. También para cocinar.















